¿Han notado que es mucho más fácil sacar de quicio a alguien, que levantarle el ánimo?. Es increíble la facilidad con que la rabia-enojo-ira-molestia se contagia de unos a otros. Pensemos, por ejemplo, que estamos esperando a que nos atiendan en algún lugar, y de pronto llega alguien apurado y enojado exigiendo que le den una respuesta por algún problema que haya tenido. Si bien uno racionalmente puede decir : "Eso me puede pasar a mi, y en ese caso también querría que me atendieran prontamente", lo primero que salta a la cabeza es : "Y este energúmeno que se ha imaginado?!?... Llevo 5 minutos esperando que me atiendan y este personaje se está pasando de listo...". Basta algún pensamiento así, para que nos cambie el ánimo de ahí en adelante. Estaremos más propensos a levantar la voz, nos irritaremos por cualquier cosa, si vamos manejando estaremos constantemente tocando la bocina, etc. Y a su vez, cada persona que tenga que interactuar con nosotros nos notará alterados y quedará también con un cierto grado de molestia. De esta forma, basta una persona rabiosa, para contagiar ese estado a la mayoría de los que se crucen por su camino ese día.
Si hacemos un cálculo rápido, y estimamos que un día normal podemos contagiar con nuestra rabia a 5 personas, las cuales a su vez pueden alterar a 5 personas más, tenemos que una persona puede enrabiar hasta un segundo grado, a 25 personas... luego, si esas 25 personas continúan el ciclo, estamos hablando de 625, las cuales pueden continuar el ciclo, y así sucesivamente... conclusión, basta 1 persona alterada, para que le cambie el estado de ánimo a muchas otras. Por lo tanto, por el bien de la comunidad y de los que lo rodean, si anda enrabiado, NO LO CONTAGIE A LOS DEMÁS!!! (esta última frase debe leerse con rabia, para completar la paradoja).
Salud!.
sábado 13 de octubre de 2007
miércoles 3 de octubre de 2007
El schop medio vacío
Leche instantánea... Puré instantáneo... Fotos instantáneas... Felicidad instantánea...
Tanta instantaneidad nos ha hecho adictos, que ahora no aceptamos soluciones que nos hagan esperar un poco. Cuando alguien anuncia una mejora en algo, lo primero que se oye es "...pero le falta esto", "...no incluyeron esto otro", "...siempre hacen las cosas a medias", etc.
Se mira siempre el schop medio vacío, en vez de relajarse y pensar que más vale empezar por algo, a que el problema siga sin ninguna solución. Esta crítica es genérica, pero vale tanto para los problemas de salud ("esa reforma en salud no incorpora TODAS las enfermedades"), los técnicos ("la nueva versión del software no viene con X funcionalidad") o los domésticos ("se te olvidó traer el aceite"). No nos damos el tiempo para apreciar lo bueno de cada una de esas iniciativas, y lanzamos primero la crítica sobre lo que falta, en vez de rescatar lo bueno que hay en ellas.
No es necesario pegarse al otro extremo, y celebrar cuando te traen un schop vacío (el conformismo exagerado) porque no se trata de que todos seamos como ovejas. Siempre es necesario mantener una actitud crítica en la vida... pero crítica no es sinónimo de "grave"!.
Mantengamos una actitud crítica cuando corresponda (es decir, cuándo no hacerlo constituye un error de grandes consecuencias), pero tratemos de disfrutar lo más que se pueda del último sorbo de un schop.
Tanta instantaneidad nos ha hecho adictos, que ahora no aceptamos soluciones que nos hagan esperar un poco. Cuando alguien anuncia una mejora en algo, lo primero que se oye es "...pero le falta esto", "...no incluyeron esto otro", "...siempre hacen las cosas a medias", etc.
Se mira siempre el schop medio vacío, en vez de relajarse y pensar que más vale empezar por algo, a que el problema siga sin ninguna solución. Esta crítica es genérica, pero vale tanto para los problemas de salud ("esa reforma en salud no incorpora TODAS las enfermedades"), los técnicos ("la nueva versión del software no viene con X funcionalidad") o los domésticos ("se te olvidó traer el aceite"). No nos damos el tiempo para apreciar lo bueno de cada una de esas iniciativas, y lanzamos primero la crítica sobre lo que falta, en vez de rescatar lo bueno que hay en ellas.
No es necesario pegarse al otro extremo, y celebrar cuando te traen un schop vacío (el conformismo exagerado) porque no se trata de que todos seamos como ovejas. Siempre es necesario mantener una actitud crítica en la vida... pero crítica no es sinónimo de "grave"!.
Mantengamos una actitud crítica cuando corresponda (es decir, cuándo no hacerlo constituye un error de grandes consecuencias), pero tratemos de disfrutar lo más que se pueda del último sorbo de un schop.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)